Primero salpimentamos las tajadas de conejo.
En una cazuela (nosotros hemos utilizado un wok, porque lo acabamos de comprar y hay que darle uso) ponemos un poco de aceite y freímos el conejo.
Cuando esté bien frito, añadimos el ajo, la cebolla y el pimiento, que hemos troceado previamente.
Cuando la cebolla y el pimiento están pochaditos, añadimos el pimentón para que fría un poco. En seguida ponemos el tomate, para que no se nos queme el pimentón.
A continuación añadimos el arroz y lo rehogamos.
Cuando el arroz esté rehogado, ponemos el agua, añadimos sal y dejamos cocer.
Si es necesario, añadiremos más agua hasta que el arroz esté en su punto.
Podemos dejar un poco de tiempo para que se pase bien y … a comer!!!